Al inicio de un proceso de coaching, es pertinente tener claro los roles que deben llevar a cabo tanto el coach como el cliente (coachee) incluyendo a todos los participantes.
Rol del Coach
Facilitar preguntas, conversaciones, y talleres que aceleren el aprendizaje, abran las posibilidades de acción, brindando una serie de herramientas y distinciones que permitan a los equipos y/o líderes tomar consciencia de sí mismos para identificar procesos que impiden el logro de alto desempeño, ofreciendo puntos de vista y distintas maneras de interpretar las circunstancias y situaciones, desafiando paradigmas y creencias respecto a las limitaciones. En ese sentido, su orientación y compromiso es a mover al cliente a la acción y al logro de resultados más eficaz y efectivo desde una perspectiva y actitud distinta a los patrones y esquemas iniciales previos al coaching.
Roles de la Empresa, de los Equipos y de los Participantes en el Coaching
Aceptar el proceso de coaching que implica comprometerse con profesionalidad a participar en una serie de procesos de aprendizaje (conversaciones, talleres y otro tipo de sesiones) con interés para llevar a la práctica patrones de pensamiento y acciones que impliquen comportamientos y habilidades nuevas. Participar activamente en la creación de nuevas perspectivas acerca de su identidad (quiénes a nivel individual y de equipo) para desempeñar con mayor efectividad sus responsabilidades. Partiendo de esta base, él/los coachee(s) (o sea los participantes del coaching) se comprometen a realizar nuevas concepciones, paradigmas y acciones que no eran habituales antes de iniciar los procesos de coaching.
Valores para realizar procesos de coaching
Para que pueda funcionar la alianza de trabajo, desde un inicio de relacionamiento, antes, durante y después del coaching, es imprescindible acordar en forma mutua los siguientes principios y comportamientos por parte de todas las personas intervinientes en el proceso de coaching:
Integridad
El ser íntegro significa actuar con veracidad, entereza, rectitud moral, coherencia y transparencia en las acciones personales y profesionales dentro el amplio concepto de la beneficencia (hacer el bien), sin daño, perjuicio, o cualquier conducta que maltrate a las personas o a las organizaciones. Implica y engloba actuar con dignidad, sinceridad y honestidad totales, o sea sin engaños, trampas, falsedades, falsificaciones, tergiversaciones, fraudes, mentiras, u ocultamientos. En particular, el coach se compromete a mantener la ética y los estándares de comportamiento establecidos por la Federación Internacional de Coaching (ICF). Se recomienda que el cliente revise el código de ética de la ICF, que está firmado por el coach principal de esta propuesta (ver Anexo A). Adicionalmente actuar íntegramente para ambas partes (coach y cliente) significa tener rectitud moral y corrección para adherirse en forma a los siguientes valores conexos y competencias actitudinales.
Confidencialidad
El ser confidente significa mantener mutuamente en reserva el contenido de las conversaciones individuales y la información sobre los procesos que se realizan dentro la empresa antes, durante y después de los acuerdos y procesos de coaching. El coach está prohibido de compartir con persona u organización que no sea participante de coaching información alguna y contenido de las sesiones, sin autorización previa de las partes afectadas. Empero de común acuerdo entre la empresa y el coach, cuando uno de los participantes del coaching va a causar daños de gran magnitud a sí mismos, a colaboradores directos o indirectos dentro la empresa, a la empresa o a sus clientes, el coach aclarará esta situación con el participante y de no poder resolverse favorablemente, para evitar daños o perjuicios personales, profesionales (económicos, sociales o de otra índole), el coach informará al cliente (empresa) de la situación.
Accesibilidad
El ser accesible significa permitir que el/los coach(es) pueda(n) asistir a reuniones de observación de los equipos, información, entrevistas o conversaciones con miembros de los equipos pertinentes, socios, inversionistas, accionistas clientes y/o proveedores y otros grupos de interés claves.
Vulnerabilidad
El ser vulnerable significa tener la apertura y humildad para admitir con autenticidad y transparencia las propias fortalezas y debilidades, los éxitos y fracasos, los errores, las preocupaciones, así como las necesidades de apoyo, conocimiento y aprendizaje a nivel individual y organizacional. Ser vulnerable implica exteriorizar las emociones, reconocer lo que nos pasa ante las dificultades, despojándonos de las máscaras con coraje o fuerza interior, arriesgándonos, a pesar de los miedos y las dudas para mostrarnos tal cual somos. Significa reconocer el valor que tenemos, reconociendo las limitaciones inherentes a nuestra propia naturaleza humana. Es importante aclarar que la vulnerabilidad no es sinónimo de debilidad, cuya característica principal es una incapacidad de demostrar resiliencia y/o resistencia, incluyendo una fuerte tendencia a rendirse y resignarse ante las adversidades y las situaciones difíciles.
Confianza basada en la vulnerabilidad
En el proceso de coaching, el equipo ejecutivo y el coach especifican con precisión los resultados esperados que permitan medir con especificidad el avance en el proceso de transformación cultural con impacto en la calidad condiciones. Ilustrativamente podrían concretarse indicadores que reflejen:



